El termino plagiocefalia deriva del griego Plagios (oblicuo) y Kephale (cabeza).
Es una deformidad craneal en la que la cabeza del bebé tiene uno u más huesos craneales plano y asimétrico.
La posición de la cabeza ejerce presión sobre un área específica del cráneo llevando el delicado hueso, muy moldeable en esta fase, a aplanarse.
Puede estar asociado a tortícolis (congénito o adquirido). En este caso su evolución y gravedad se verá íntimamente relacionado con su curación previa, puesto que la disfunción muscular impide que el bebé pueda rotar libremente la cabeza hacia el lado sano.
Hay 2 tipos de plagiocefalia:

Primaria: se debe a condiciones médicas subyacentes como la craneosinostosis, fusión prematura de una o varias suturas del cráneo, por malformaciones del cráneo u por síndromes genéticas como Crouzon u Apert. Es de intervención exclusivamente quirúrgica.
Secundaria: normalmente es posicial. Es causada por malas posiciones del feto durante la gestación, tamaño elevado de la cabeza, traumas durante el parto, pasar
mucho tiempo en posición supina (boca arriba), acostarse sobre el mismo lado de la cabeza, u en otros casos por un torticolis congénito.
Está científicamente demostrado que la plagiocefalia no se cura sola.
Por un lado, hay que destacar la poca importancia que se le da en atención primaria si la deformación no es muy grave y marcada. Por otro lado, hay todavía poco conocimiento común de esta patología, que puede pasar desapercibidas y desencadenar otros tipos de problemáticas del niño (compensaciones posturales, trastornos de la visión, trastornos temporo-mandibulares, trastornos del comportamiento y del crecimiento, disfunciones músculo-esqueléticas, escoliosis, daño estético).
Por eso la fisioterapia y la osteopatía son herramientas claves en su curación, donde juega un papel fundamental la edad del bebé y la precocidad de tratamiento.
Es muy recomendable empezar a tratar la deformación lo antes posible, a partir del primer mes de vida si es posible, hasta los 9-10 aproximadamente, que es cuando las suturas poco a poco se van cerrando, complicando más el trabajo osteopático de remodelación de las disfunciones.
¿Cómo actúan la fisioterapia y la osteopatía?
El abordaje osteopático empieza con una exhaustiva anamnesis (historial del embarazo y parto), seguida por la medición de la deformidad con un craneómetro, el cálculo del CDI (Índice Cefalométrico) y la valoración general del desarrollo muscular y psicomotor del bebé. Una vez recopilados todos estos datos ya podemos hacernos una idea del tratamiento a ejecutar, de su duración y de las mejoras que pueda alcanzar el bebé.



¿Cómo se trata la deformación craneal?
Tanto la fisioterapia clásica como la osteopatía usan técnicas NO invasivas, delicadas y totalmente indoloras.
La fisioterapia trabaja más aspectos de la psicomotricidad para dar al bebé la capacidad de desarrollar fuerza muscular que vaya a activar los músculos que por tracción activa moldean el hueso.
La osteopatía utiliza más técnicas manuales para actuar sobre las frágiles trabéculas óseas del cráneo induciendo una remodelación de las suturas y del mismo hueso, dando harmonía a las curvas fisiológicas de la cabeza.
Juega un papel fundamental el trabajo en casa que se explica a los padres, los ejercicios a realizar durante el tiempo de juego y las estrategias posturales que más favorecen la recuperación del bebé.
¿Cuánto dura el tratamiento?
La duración del tratamiento es muy variable en función de la gravedad de la deformación (4-25mm de asimetría) y de la frecuencia de ejercicios ejecutados en casa.
En general acompañamos el bebé y la familia hasta los 9-10 meses del niño, aunque la mayoría de las veces el tratamiento suele ser más rápido.
¿…Y si necesita poner el casco?



El casco resulta ser un estupendo recurso en caso de que la gravedad sea elevada (> 13mm de asimetría).
No se suele recomendar antes de los 4 meses de vida, es totalmente indoloro para el bebé y suele proporcionar una muy buena harmonía a las curvas craneales sobre todo en caso de plagiocefalia de origen intrauterinas, donde encontramos varias lesiones intraóseas del propio hueso.
No te preocupes, si se da el caso de que tu bebé necesite poner el casco, te asesoramos en cada fase y te derivaremos a los mejores profesionales del sector para un seguimiento de forma conjunta y que esta aventura sea lo más agradable posible.
Si tienes alguna duda, contáctanos y las responderemos exhaustivamente.
